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Del desierto a los rascacielos: la historia del cambio radical de EAU contada por un local

Emiratos Árabes Unidos… ¿Alguien tiene otra idea en la cabeza que jeques árabes bañándose en petróleo y billetes? Pues bien, aunque a día de hoy la descripción sea bastante acertada, no hay que olvidar de dónde viene este país y lo mucho que ha cambiado en las últimas décadas. Ésto me lo hizo ver Abdullah, un local de 62 años que vivió todo el cambio y que tuve la suerte de conocer a escasas horas de irme del país.

Después de haber pasado un par de semanas allí, me encontraba en Dubai Mall pasando las últimas horas con los amigos que estaba visitando cuando nos cruzamos con este hombre. Cómo si de seducción se tratara, todo empezó con una sonrisa, intercambiamos un par de palabras y al verme interesado me invitó a tomar un café. Acepté.
 

    La vida en el desierto

Abdullah nació en una tienda de campaña en el desierto de lo que a día de hoy es Abu Dhabi. Su familia, cómo tantas otras del momento, había sido nómada pero se habían asentado las últimas décadas en esa zona.

La vida entonces, y en esas condiciones, era bastante precaria y la esperanza de vida no llegaba a los 50 años. Al haber entonces poco más que mar y desierto, vivían en gran parte de la pesca. En su caso, tenían una vaca en casa, que estaba mejor tratada que cualquiera de lo hijos, pues ésta les daba leche. Pero aún mejor tratado estaba el camello, pues gracias a él podían ir a ver a la parte de familia que vivía en Al Ain, tardando «sólo» siete días. Una distancia que a día de hoy se hace con poco más de una hora por una autopista que cruza el desierto.

 

    El descubrimiento del petróleo

Aunque hacía décadas que eran un protectorado de Reino Unido, poco se veía a los británicos por allí, hasta que corriendo ya los años sesenta se descubrieron grandes reservas de petróleo en Abu Dhabi y Dubai.

Los británicos, que tenían derecho a explotar los recursos naturales de la zona, no tardaron en traer todo tipo de máquinas para hacer lo pertinente.
Con ello vino un gran empujón al desarrollo creando infraestructuras tales cómo carreteras, puerto y telecomunicaciones, y también vino la construcción masiva de bloques de viviendas.

Eso sí, la explotación del petróleo duraría poco… Pues los jeques de los siete emiratos se reunieron e hicieron lo que hacía siglos deberían haber hecho: Dejar las diferencias dinásticas de lado e caminar juntos hacia la autodeterminación.

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Beach + Skyscrapers = UAE #dubai #dubaimarina #uae

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    ‘Viviendo el sueño’

A dia de hoy, y despues de 43 años de su independencia, todo ha cambiado. Decir que donde habían cuatro tiendas de campaña o un bloque de pisos, ahora hay rascacielos, sería hacer una lectura demasiado simple, pues va mucho mas allá.

Los locales, que no llegan al 20% de la población actual de los emiratos, tienen derecho a una educación totalmente gratuita. No sólo eso, sino que si deciden cursar los estudios o parte de ellos en el extranjero, el gobierno se hará cargo de los gastos si así lo pide la familia al jeque de su emirato. Una vez acabados los estudios, en caso de que se casen, tienen los gastos pagados. Y si quieren construir una casa tendrán un crédito sin intereses.

Aparte disponen de un seguro médico totalmente gratuito, que cubre incluso cuando deben ser intervenidos lejos de los Emiratos. Me cuenta Abdullah que no puede olvidar cómo el gobierno se portó con él hace 3 años, mandándole 2 meses a tratarse la rodilla a Londres, a gastos pagados para él y su mujer. Por otro lado, durante su carrera de trabajador tampoco se le retuvo nunca parte del sueldo en concepto de impuestos (como a ningún residente de UAE, sea o no local) y ahora puede gozar de una pensión más que generosa hasta que se le acaben los días.

A mi pregunta sobre si no le importa estar gobernado por 7 familias y una forma de gobierno de monarquía absolutista me responde contundente: «Porqué debería importarme? Jordi, estamos viviendo el sueño«. Me deja sin palabras.

Y por ultimo dejó caer una reflexión muy interesante: Abdullah considera tener mucha suerte de haber vivido todo lo que ha vivido, no sólo por cómo vive ahora, sino por venir prácticamente de la nada. Gracias a eso aprecia más que nadie todo lo que tiene ahora, cosa que no hacemos la mayoría de los occidentales. «Tú naciste teniendo techo, electricidad, agua, ordenador, televisión, teléfono… Yo nací en el desierto, pasaba dificultades para beber y comer cada día y hasta vi morir a mi tío de una gripe mal curada… Ahora aprecio todo lo que me rodea, hasta éste simple café que nos estamos tomando».

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