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Eid al-Adha / Kurban bayram: Cómo vivimos en Indonesia y Tayikistán la fiesta del sacrificio

Con el Ramadán que justo empezó ayer, vengo acordándome mucho últimamente de los tres ‘ramadanes’ que vivimos durante nuestro largo viaje, el primero en Turquía, el segundo en Camboya (donde apenas pudimos verlo, ya que solo el 2% de la población sigue el Islam) y el tercero entre Emiratos Árabes y Omán. Y aunque tengo cientos de anotaciones de nuestras experiencias en esos cuatro países viviendo esta importante tradición islámica, hoy no voy a hablaros de ella sino de otra fiesta también muy importante que tienen los musulmanes.

Si empiezo diciendos el nombre de Eid al-Adha no sé si os va a sonar mucho. Si continuo diciendoos el nombre de Kurban Bayram, tampoco sé si eso os va a ayudar. Lo que sí que se y os puedo asegurar es que si no la conocéis de nada y os la encontráis un día de golpe por la calle, de bien seguro es que os dejará bastante perplejos. Sobretodo depende del país en el que la viváis!

 

 

    ¿Qué es el Eid al-Adha / Kurban Bayram?

Por si no lo has escuchado antes, esta fiesta también llamada festividad del sacrificio, consiste en sacrificar a un animal siguiendo las directrices halal para después cocinarlo y comerlo compartiéndolo con tu familia, tus amigos y la gente más necesitada de tu pueblo.

Eid al-Adha es la segunda fiesta más importante para los musulmanes que tiene lugar el décimo día del mes de Zil-Hajj, es decir, 70 días después de Eid al-Fitr, qué es la fiesta que rompe definitivamente el ayuno y pone fin al mes de Ramadán.

La mesa con entrantes de la familia que nos hospedó en Tayikistán.

 

Con esta fiesta, los musulmanes recuerdan la sumisión a Alá que Abraham demostró, ya que estuvo a punto de sacrificar a su primogénito porqué su Dios así se lo había pedido pero cuando iba a hacerlo, Alá le paró y le dejó sacrificar a un cordero en lugar de a su hijo.

Como el islam está tan extendido por el mundo, esta fiesta se sigue y se llama de maneras muy diferentes. El nombre más común, es el de Eid al-Adha, que se utiliza en la mayoría de países ıde habla árabe, mienBayramı tras que Kurban Bayram (o Qurban Bayramı) se utiliza más en Turquía y en los países de Asia Central. En sus cientos de maneras de ser llamado, suele significar siempre “la mayor fiesta” o “la fiesta del sacrificio”.

 

    Nuestra primera experiencia en Indonesia

Aunque pueda no parecerlo, Indonesia es un país de mayoría musulmana y de hecho es el país que tiene más fieles del mundo, pues cuenta con más de 200 millones de musulmanes.

Imaginaros nuestra sorpresa cuando el 12 de septiembre de 2016, un día cualquiera para nosotros, salimos a las calles de las afueras de Yakarta y nos encontramos a toda la población echada a las calles. Calles, por cierto, teñidas totalmente de rojo.

Mujeres en la mezquita esperando a empezar a rezar.

 

La gente estaba feliz y los niños jugaban y saltaban de un lugar a otro. No entendíamos mucho qué estaba pasando hasta que vimos que había varios corderos y vacas atados por las calles y de golpe comprendimos de donde salía toda esa sangre que estaba vertida por el suelo. Se trataba de la sangre que soltaban esos animales al morir degollados. No conocíamos para nada esta fiesta, así que imaginaros nuestra cara al ver ese auténtico baño de sangre!

Una vez muerto el animal, cada familia lo cocinaba y lo compartía con sus familiares, vecinos y con la gente que tenía menos recursos.

La fiesta, según pudimos ver, se alargó durante toda la mañana y mediodía y después las familias se fueron ya hacia la mezquita o a sus casas para continuar la fiesta, ya fuera rezando o pasándolo tranquilamente con sus seres más queridos.

Gente echando la tarde en la conocida plaza Fatahillah.

 

Lo cierto es que nos quedamos un poco desconcertados ya que nadie nos había explicado mucho del tema. Estábamos a pocos días de volver de la segunda parte del viaje y como con tantas otras cosas, apuntamos unas cuantas notas en nuestra libreta y allí quedó. Dónde realmente acabamos comprendiendo más sobre esta fiesta fue la segunda vez que lo vivimos, que fue un año más tarde en Tayikistán.

 

    Nuestra experiencia en Tayikistán

En Tayikistán lo vimos de una manera muy diferente, pues pasamos el día entero con una misma familia.

Días antes cuando estábamos en Haf Kul, conocimos a una chica kazaja que viajaba con un chico local por motivos de trabajo. Nos llevamos bien y a la hora de despedirse, nos comentaron que en pocos días sería el gran Kurban Bayram. Por el nombre no teníamos ni idea de que podía ser pero nos dijeron que era un día muy especial y que como íbamos a estar ya en Dushanbe, nos invitaban a pasarlo en la casa del chico tayiko.

Al decirnos la palabra sacrificio, conectamos rápidamente la experiencia con la vivida en Indonesia y nos hizo mucha ilusión poder volver a ver esta fiesta, ahora conociéndola ya un poco y pudiendola vivir en familia. También nos motivaba mucho el poder ver cómo se vivía la misma fiesta en un país tan diferente y de hecho lejano a Indonesia.

La mesa con los entrantes minutos antes de sentarnos a comer!

 

De buena mañana los chicos menores de 8 años van picando a las puertas y cuando les abren, les dicen ‘Idinav mubarak’ que significa felices fiestas. Para la ocasión, deben vestir sus mejores ropas y las más limpias. Una vez han felicitado las fiestas a sus vecinos, como agradecimiento las mujeres de la casa normalmente les dan dulces y chocolates y los hombres les dan un poco de dinero. Por eso es habitual durante ese día ver a hombres con fajos de billetes en el bolsillo.

Billetes de 1 SOM listos para ser repartidos a los niños que felicitan el Eid al-Adha.

 

Una vez pasada la mañana, llega la hora del sacrificio. Nos dijeron que de hecho esto había cambiado mucho en este último año, ya que antes y como habíamos visto en Indonesia, se podía sacrificar al animal en cualquier parte de la ciudad. Sin embargo, una nueva ley lo prohibía y permitirá hacerlo solamente en sitios autorizados, alegando buscar una mejor higiene para el sacrificio.


 

En el momento en el que se tiene la carne en casa, ya se empieza a preparar el festín y cuando esté todo listo y toque servir los platos, serán los niños de la casa quienes lo harán. Para celebrar este día a lo grande, se sirve todo tipo de comida empezando por aperitivos como frutas, pastelitos, cacahuetes, galletas, samsa y todo tipo de vegetales. Luego se sirven diferentes preparaciones de carne, todo siempre acompañado por té, obviamente. Para acabar, se sirven varios tipos de pasteles y se siguen comiendo los dulces y aperitivos con los que se había empezado.

Normalmente se come en dos habitaciones diferentes: Una con las mujeres de la familia y la otra con los hombres. En nuestro caso, aunque Eugenia y Darya eran mujeres, al ser extranjeras e invitadas, estuvieron con nosotros en la sala de hombres.


 

A todo esto, mientras se está comiendo las puertas de la casa están abiertas a todo el que quiera entrar, por lo que es común que vecinos y amigos de la familia vayan pasando. Cuando alguien llega, el hombre de la casa les va a servir té y los niños les traerán un poco de comida para que acompañarlo.

Sí bien es cierto que la idea de la fiesta es dárselo a gente más desfavorecida, esto no va a pasar hasta que acabe la jornada, que con tanta comida que se ha preparado sobra mucha de ella. Es entonces cuando lo van a dar a la gente más necesitada, si es que no han entrado ya a su casa durante el día.

Selfie con Darya y dos de los hermanos de la casa.

 

Tenemos que decir que quizás el día que nosotros vivimos no fue del todo representativo de lo que es esta festividad en Tayikistán o Asia Central en general, ya que la familia que nos acogió era bastante adinerada. Sin ir más lejos, según nos dijeron un cordero en buen estado puede costarles para la ocasión entre 200 y 1.000 dólares, por lo que no es muy accesible que digamos. Y es por eso que otras tantas familias, lo hacen con cualquier otro tipo de carne que sea mucho más barata.

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