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Entrevistando al imán de la mezquita azul de Istanbul

NOTA: Por problemas con el servidor hace ya más de un mes que no puedo subir nuevas imágenes al blog. Para no subir posts sin imágenes tengo ésto parado desde entonces, así que he decidido publicar sin fotografías y cuando lo arregle las añadiré. Perdonad las molestias.

Desde que empecé éste viaje, hace ya casi un año, si hay algo que me encanta es pararme de vez en cuando a mirar notas y apuntes que tengo para futuros posts. Tengo una cantidad de información, a mi entender valiosa, que no me la acabo! Ésta es un de ellas. Hace un poco más de medio año me encontraba cruzando la frontera de Bulgaria con Turquía para meterme de lleno en Oriente Medio, dónde me quedaría los siguientes 4 meses. La primera y gran ciudad a la que llegué fue Istanbul y en uno de mis primeros paseos descubriendo ésta increíble ciudad acabé en la mezquita Sultan Ahmet, más conocida cómo la mezquita azul. Me sorprendió leer un letrero que ponía «Si tienes alguna pregunta sobre el islam, entra y pregunta». Piqué a la puerta, entré en la habitación y me encontré con un hombre que con un perfecto inglés, me dijo que su nombre era Ishak Kizılaslan, que era el imán de la mezquita y que me respondería a lo que quisiera. Ni corto ni perezoso, le pregunté si le importaba darme unos minutos para prepararme una batería de preguntas y entrevistarle luego. Aceptó y éste fue el resultado.

 
Jordi Jurado – Buenas tardes y muchas gracias por aceptar ésta entrevista.

    Ishak Kizılaslan – Gracias a ti por mostrar interés en el Islam.

 
J.J. – Empecemos con algunos temas muy básicos. He visto que hay 5 pilares del Islam, ¿podría explicarmelos brevemente?

    I.K. – Sí, el primero es que «no hay más dios que Alá, y Mahoma es su profeta». Ésta es la clave del islam, el pilar más importante. El segundo es que con el fin de adorar a Alá correctamente, se debe rezar 5 veces al día.

J.J. – Disculpe, pero por qué exactamente cinco?

    I.K. – Tienes que acordarte de él al menos estas veces al día. Antes de que salga el sol, debes despertarte, limpiarte y adorar a Alá. Al mediodía debes acordarte de él de nuevo. Y así hasta que sol se ponga. No debe verse como una estricta obligación, sino una oportunidad para hablar con él. Hay muchas veces al día que puedo tener la tentación de hacer muchas cosas malas pero hablando con él me ayuda a seguir el buen camino.

J.J. – Bien, qué hay del tercero?

    I.K. – El tercer pilar es seguir el Ramadán, una vez al año, cuando se hace. Finalmente, los dos últimos están más centrados en los musulmanes ricos. El cuarto se trata de caridad, y una vez al año los musulmanes ricos deberían dar 2,5% de su riqueza a los pobres. No a la mezquita, no a mí, sino a los pobres directamente. La quinta y última, se trata de ir al menos una vez en su vida a La Meca, pero de nuevo esto se aplica sólo a los musulmanes ricos.

J.J. – Volviendo al hecho de rezar 5 veces al día, ¿tienes que estar en la mezquita o puedes hacerlo desde dondequiera que estés?

    I.K. – De cualquier manera es bueno, siempre y cuando estás adorando a Alá, pero para los hombres si van a la mezquita se le dará 27 veces más recompensa que si oran en otro lugar por su cuenta. En cuanto a las mujeres, si se quedan en casa pero oran allí, recibirán la misma recompensa que orando desde la mezquita.

J.J. – Hablando de esto, he visto que en la mezquita hay dos lugares para rezar, uno para hombres y otro para mujeres, ¿por qué es eso?

    I.K. – Como somos seres humanos, hombres y mujeres podemos sentirnos atraídos el uno por el otro, por lo que rezamos separados por una razón práctica: Con el fin de no perder nuestra concentración. Es por eso que hay dos zonas de rezo cuando entras a cualquier mezquita en el mundo, por lo que los hombres pueden orar enfrente y las mujeres detrás de ellos.

J.J. – Cómo imán, ¿qué haces exactamente aquí en la mezquita?

    I.K. – Básicamente yo soy el que lleva el ritmo de las oraciones aquí. Puedes quedarte cuando terminemos de hablar y ver cuando lo hago, si quieres. Verás cientos de musulmanes rezando por su cuenta, y después van a seguir mi ejemplo y mi rezar.

J.J. – ¿Y qué hay del muecín?

    I.K. – Él es el que recita y dirige el llamado a todos los musulmanes para ir a rezar en las horas específicas.

 
(En este punto, un chico pica la puerta, se mete dentro y hace una pregunta, la cual añado también aquí, ya que me pareció bastante interesante)
 

Chico espontáneo – Lo siento, pero veo toda esta opulencia aquí y me pregunto, ¿cómo está todo financiado?

    I.K. – No hay membresía, por lo que no puede ser financiada cómo una empresa o un club. Cuando algo necesita ser construido o hecho, anunciamos y la gente hace donaciones pequeñas hasta llegar a nuestro objetivo.

 
(El chico sonríe y se marcha)
 

J.J. – Estando en Marruecos en algunas mezquitas no me dejaron entrar ya que no soy musulmán y en otras pretendían que les diera dinero. ¿Estas reglas cambian en todas las mezquitas?

    I.K. – Escucha, si no es hora de rezar, en cualquier mezquita que desees entrar nadie puede obligarte a pagar nada o impedirte entrar. No importa qué religión seas, cuando estás dentro de una mezquita eres un «Invitado de Alá», dondequiera que estés en el mundo.

J.J. – ¿Por qué debemos sacarnos los zapatos?

    I.K. – Incluso al entrar en nuestra casa nos quitamos siempre antes los zapatos, ya que con los zapatos lo pisamos todo, pero en la presencia de Alá tenemos que estar limpios, empezando por los pies.

J.J. – He visto que teneis una relación muy cercana entre vosotros, cuando los hombres llegan a la mezquita se saludan efusivamente. Esto es también debido a la religión o sólo por el origen étnico?

    I.K. – En realidad ambos, porque la gente turca es muy afectuosa, pero aún más para la parte islámica, porque Alá quiere que nos mostremos amor el uno al otro y que nos abracemos.

J.J. – Pero también entre ambos sexos?

    I.K. – No, hombre a hombre, mujer a mujer. De hecho, estáis casado?

J.J. – No.

    I.K. – Así pues, según el Islam, no se permite ni siquiera que os toquéis, ni mencionar ya tener relaciones sexuales. Deberíais casaros para seguir estando juntos.

J.J. -¿Por qué la mujer debe ir cubierta pero los hombres no? Quiero decir, a veces uno llega a ver a hombres casi desnudos por el calor que hace, y las mujeres al lado de ellos totalmente cubiertas.

    I.K. – Las mujeres son hermosas y tienen un bonito cuerpo, por lo que nosotros podemos tener un deseo sexual cuando las vemos. Es por eso que su belleza se debe cubrir y nadie más que a sus padres, hermanos y esposo debe verla descubierto.

J.J. – ¿Qué pasa con todos aquellos musulmanes que pueden creer en Alá tanto como usted lo hace, pero no rezan exactamente cinco veces al día, no siguen el Ramadán, beben alcohol o tienen relaciones sexuales sin estar casados?

    I.K. – Se llaman a sí mismos musulmanes, pero no lo son. No se trata de mí, no se trata de ti, el Islam se sigue con las reglas de Alá escritas en el Corán. Así que si rezas menos de 5 veces al día, tienes relaciones sexuales sin estar casado, bebes alcohol o rompes el ayuno, llámalo cómo quieras, pero no es Islam.

J.J. – Ahora vamos a intentar plantearlo a la inversa, ¿qué pesaría Alá de un no-musulmán, pero que es una buena persona?

    I.K. – De hecho según el Islam, todo el mundo viene a la vida como musulmán, limpio, sin pecados y puro, así que todo el mundo es musulmán hasta el bautismo o la muerte. Así que incluso si nunca has oído hablar del islam, serás recompensado por las cosas buenas, pero no castigado por las malas.

J.J. – He escuchado que una mujer menstruando no debe leer o tocar el Corán. ¿Es eso cierto? En caso afirmativo, ¿por qué es eso?

    I.K. – Si es cierto. En el Islam, cuando las mujeres están menstruando no deben a rezar en absoluto, ni siquiera en casa, porque Alá entiende que lo está pasando suficientemente mal y deja que deje de rezar para hacérselo pasar más fácil. Dicho esto, no se les permite ir a la mezquita o tocar el Corán, pero porqué no rezan, no porqué estén menstruando.

J.J. – ¿Hay algún tipo de confesión como la hay en el cristianismo?

    I.K. – Sí, la hay pero con una diferencia. En el Islam para ser perdonado por Alá, no necesitas ir a la iman o quién sea a explicarle tu pecado. Sólo tienes que hablar con Alá directamente y seguir éstas tres condiciones: estar realmente arrepentido, dejar de pecar immediatamente y pedir perdón de Alá.

J.J. – Cualquier pecado?

    I.K. – Cualquier pecado puede ser perdonado por Alá, si antes de morir realmente te arrepientes.

J.J. – ¿Qué pasaría con mis pecados pasados si me convierto al Islam ahora?

    I.K. – Estarás tan limpio como un niño recién nacido. Todos tus pecados pasados serán eliminados mientras que tus buenas acciones permanecerán.

J.J. – Vaya, parece que es el momento para tener una nueva religión entonces!

    I.K. – ¡Claro! Todavía no eres musulmán pero te invito a la religión de Alá, a tu religión natural. Hasta el momento no lo sabías, pero ahora sabes la verdad así que si rechazas la invitación y mueres sin pedir el perdón de Alá, permanecerás sin perdonar.

J.J. – Bueno, creo que voy a seguir siendo un pecador.

    ¡Tu elección! Ahora debo irme ya que está hora de rezar y los fieles me esperan, pero cómo he dicho antes, si lo deseas, puedes quedarte y ver la ceremonia, aunque la mezquita esté cerrada a los turistas.

J.J. – Claro que me quedaré. Gracias por el ofrecimiento y por su tiempo.

    Gracias de nuevo por mostrar interés en la religión de Alá.

 
 

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