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La experiencia de conducir por la carretera Transfăgărășan

Éstos últimos días, en los que estoy perdiéndome por Goa con la moto de arriba a abajo, me estoy acordando mucho de lo único que me queda pendiente por hacer en Rumanía: Recorrer la carretera Transfăgărășan.

Votada cómo la mejor carretera del mundo por el conocido programa Top Gear, la Transfăgărășan o DN7C es la segunda carretera pavimentada de mayor altitud de Rumanía, y aunque la tenía en el punto de mira desde el día que llegué a éste país para vivir en él, por unos motivos o por otros, siempre se me fue escapando hasta el punto en que pasados tres años, me fui sin haberla visto.

 

    Contexto histórico

Año 1968. La Unión Soviética invade Checoslovaquia y el dictador que gobernaba por esos entonces Rumanía, Nicolae Ceauşescu, siguiendo la máxima de ‘Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar’ decide crear ésta carretera para asegurar el rápido acceso militar a través de las montañas de los Cárpatos, en caso de que los soviéticos quisieran repetir la hazaña, ésta vez contra ellos.
 

Primeros vehículos circulando por la DN7C.

 

Se tardó tan sólo 4 años y medio en construirla y se abrió oficialmente el 30 de Setiembre de 1974, tras haber necesitado 6 millones de kilos de dinamita y haber perdido 38 vidas durante su construcción.

 

    Viviendo la experiencia

La carretera, que conecta las regiones históricas de Transilvania y Valaquia, suele recorrerse de Norte a Sur empezando un poco después de la conocida ciudad de Sibiu y acabando en Piteşti, pasando por el Moldoveanu y el Negoiu, los dos picos más alto de los Cárpatos.

 

Vistas de un tramo de la Transfăgărășan con el lago Bâlea al lado.

 

La experiencia no se limita solamente a conducir por ésta carretera que llega a pasar los 2.000 metros de altura, sino también a la naturaleza que lo envuelve. Montañas, pequeñas cascadas, lagos glaciares y frondosos bosques nos regalarán vistas de escándalo durante los 90 kilómetros que se prolonga ésta carretera.

 

    Cómo y cuándo recorrerla

Debido a las terribles nevadas que caen cada invierno sobre los Cárpatos, la carretera permanece cerrada normalmente desde octubre hasta junio.

No hay ningún transporte público que haga éste recorrido por lo que lo que se hace normalmente es alquilar un coche o una moto y recorrer la carretera a tu aire. Puedes subir y bajar el mismo día, o quedarte a dormir arriba de todo, dónde hay alguna que otra pensión o dónde puedes también acampar sin ningún problema.
 
Panorámica de Transfagarasan

Panorámica de las cerradas curvas de una parte de la carretera.

 

    Transalpina

Y ya que estáis por los Cárpatos, con un vehículo en vuestras manos, podéis aprovechar también para hacer la carretera Transalpina, localmente conocida cómo DN67C. Ésta es una carretera más antigua que la Transfăgărășan y de hecho es hasta un poco más alta. Aunque las vistas parece ser que no son tan espectaculares, estando tan cerca una de la otra, siempre va bien recorrerla también para completar la experiencia.
 

Vista desde la Transalpina con la primera nieve de la temporada.