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Los pueblos con más encanto de la región italiana Romagna

Siempre digo que lo mejor de tener una novia italiana es la comida. Bien, no voy a retractarme, sabéis como disfruto comiendo, pero es genial también porqué durante los últimos años, el hecho de ir a verla era también sinónimo de poder seguir explorando poco a poco el maravilloso país que es Italia.

Cuando nos conocimos, al decirme ella que era de Forlì, poco supe más que lo que había visto jugando al Assassin’s Creed II, donde aparece su pueblo natal. Y al decirme que era Romagnola supe aún menos de dónde era. Romaña es una antigua región italiana que se encuentra en gran parte en la actual región de Emilia-Romaña, y que dejando fuera las ciudades de Rímini y Rávena, no es apenas conocida. Con mucho orgullo, los romagnolos te hablarán de su buenísima piadina, pero esta región es mucho más que eso.

Con tanto viaje arriba y abajo, he tenido la oportunidad de verla un poco por todos lados, y puedo decir, que aunque sus ciudades están bastante bien —queda pendiente una entrada al respecto—, hay unos cuantos pueblecillos que me tienen loco.

No sé si os sonarán, pero yo nunca los había escuchado antes y ojo, porque no tienen desperdicio alguno.

 

 

    Sant’Agata Feltria

Este un pueblo muy pequeño que se encuentra en un monte. Según vas subiendo por callejuelas, irás pensando que no es para tanto hasta llegar arriba, donde se encuentra el icono de la ciudad, la llamada Rocca Fregoso. Esta es una fortaleza que su primera fase data del siglo XII y sobresale imponentemente del pueblo y del monte con una estructura rectangular y robusta. Fue habitada por la familia Fregoso varios siglos, luego por monjes franciscanos, y más tarde totalmente abandonada. A día de hoy, se utiliza como museo.

Puedes también ver el par de iglesias que hay por el casco antiguo y el teatro Angelo Mariani. Más a las afueras, a unos cinco kilómetros de la ciudad, échale el ojo también el interesante Borgo di Petrella Guidi: un pequeño y encantador pueblo medieval.

 
Me dice Eugenia también que si tienes la suerte de hacer la visita durante navidades, lo gozarás el doble ya que hacen un gran mercado navideño que le da un color especial al pueblo.

 

    Pennabilli

Realmente me cuesta escoger uno de todos los pueblos cómo mi favorito, pero si tuviera que hacerlo, creo que este sería Pennabilli.

 

Al más puro estilo Budapest, Pennabilli es la unión de dos pequeños pueblos llamados Penna y Billi, que crecieron alrededor del monte que los separaba hasta juntarse.

En el centro del pueblo tienes la plaza principal con el Duomo di Pennabilli y muchas de las calles que vienen a parar a él. Todo el pueblo es muy plano y solo sobresale, justo en medio, el monte con el Castello dei Billi, desde donde tendrás unas vistas fantásticas a todas las callejuelas y tejados del pueblo, así como a la naturaleza que lo rodea.


 
Subiendo al castillo, encontrarás también un pequeño templo tibetano. Es extraño encontrarse uno de estos en un pueblecito perdido en Italia, verdad? Esto es debido a que un monje natal de Pennabilli del siglo XVIII entabló amistad con el Dalai Lama del momento, y este le permitió comprar un terreno en Lhasa y construir un monasterio cristiano allí. En agradecimiento, se construyó este templo tibetano en Pennabilli y desde entonces se creó un vínculo especial entre el Tibet y este pequeño pueblo, y es por eso que el actual Dalai Lama les ha visitado dos veces ya en las últimas décadas.

 

    San Leo

Este es sin duda el más impresionante. Sobretodo si llegas en coche y te gusta la fotografía, vas a parar trescientas veces por el camino que te lleva a él, ya verás!

Sin ningún pueblo ni monte a sus alrededores, en medio de la nada se levanta una alta montaña, cortada en gran parte de sus costados por acantilados. Hay dos niveles planos, el primero a media altura, dónde se encuentra gran parte del pueblo, y el segundo, ya arriba de todo, donde está la gran fortaleza de la ciudad.

En el centro podrás también perderte por su callejuelas y ver el Duomo di San Leo y la parroquia de Santa Maria Assunta.

San Leo y su impresionante fortaleza es un sitio genial también para ver como se pone el sol en las montañas del horizonte y caminar después de noche por la fortaleza y el pueblo por su discreta pero bonita iluminación.

 

    Brisighella

Brisighella, que se encuentra ya en la provincia de Rávena, está situado en una colina cerrada nuevamente por tres acantilados. Arriba de todo, se erige la fortaleza Rocca Manfrediana, la torre del reloj —que se construyó en 1290— y el Santuario de Monticino.

El pueblo medieval es muy bonito también al encontrarse entre antiguos muros defensivos y algunas escaleras talladas en las mismas rocas.

Tampoco os olvidéis de pasar por la Via degli Asini, la más mágica del pueblo. Esta es una antigua calle cubierta que mientras avances por ella, te transportará varios siglos atrás.

 

    Bertinoro

Este bonito pueblo se encuentra a pocos kilómetros de dónde suelo estar cuando estoy por Italia: Forlì. Lamentablemente no tengo fotos porqué no tenía batería pero ya tomaré unas cuantas cuando volvamos allí y las añadiré. La que se muestra debajo está cogida de la página del ayuntamiento!

Cómo el resto, es un pueblo medieval en lo alto de una colina. Justo en el medio, se encuentra la rectangular plaza del pueblo que está rodeada de emblemáticos edificios tales como la catedral y el Palazzo Ordelaffi, que es a día de hoy el ayuntamiento.

No te pierdas el Balcone della Romagna, que ofrece unas vistas espectaculares a esta bonita región. Y en los días en que el cielo está despejado, se puede ver hasta el mar adriático desde Rávena hasta Rímini.

 

    Santarcangelo di Romagna

Y llegamos al pueblo más grande de todos los que estoy hablando, y tiene tan solo 20.000 habitantes. Para que os hagáis una idea de lo pequeños y tranquilos que pueden ser el resto!

Este pueblo, que se encuentra a pocos kilómetros de la costa adriática, es conocido por ser el pueblo natal del papa Clemente XIV y del poeta Tonino Guerra.

La parte nueva no tiene mucho que ofrecer, pero el casco antiguo nuevamente es bastante mágico. Para variar, encontrarás una fortaleza, llamada Rocca Malatestiana, donde por la parte exterior de la fortaleza podrás ir leyendo versos de Tonino según vayas caminando. Como no, también te encontrarás con un museo del conocido poeta italiano y varias iglesias bonitas de visitar.

El gran símbolo de la ciudad, que nosotros no pudimos visitar cuando fuimos porqué estaba cerrado, son las cuevas. Estas esconden cavidades, pozos, túneles y galerías y constituyen una especie de ciudad subterránea. La tenemos pendiente!


 

Cómo cosa rara, encontrarás también un museo del botón. Sí, sí, como suena. Es un museo gratuito que contiene una recopilación de cientos de botones de todas las edades —los primeros del siglo XV!— y de todo tipo.

 

    Donde dormir?

Como podrás imaginar, cada vez que voy a Romagna me hospeda la familia de Eugenia, pero aquí te dejo algunas ideas de dónde alojarte durante tu viaje.

Si prefieres dormir en ciudades más grandes:

    ➡ Te recomendaría que te quedaras en Rávena, ya que es mucho más barato que Rímini. En Rávena encontrarás B&B Corte Callegari, donde por 60 EUR / noche tendrás una habitación doble, con baño privado, Wi-Fi, desayuno todas las mañanas y tiene una nota de 9.8 en Booking!
    ➡ Si prefieres quedarte en Rímini, tal vez te interese Hotel Aurea donde también tendrás una habitación doble, con baño privado, Wi-Fi y desayuno todas las mañanas, pero pagando 100 EUR / noche.

En caso de que prefieras alojarte en uno de los pueblos de los que acabamos de hablar, te recomiendo que te quedes en San Leo o en Pennabilli, ya que son mis favoritos y en realidad los más baratos. Échale un ojo a estos dos lugares:

    ➡ Justo en el centro de San Leo, encontrarás L’Androne B&B, donde por 60 EUR / noche tendrás un apartamento con todas sus comodidades y desayuno incluido cada mañana también. Este tiene una nota de 9.9 en Booking!
    ➡ En las afueras de Pennabilli, está el Albergo Lago Verde donde por 54 EUR / noche tendrás una habitación doble, con baño privado, Wi-Fi pero sin desayuno.

 
Y eso es todo.

Para terminar este post solo quiero decir que todos sabemos que Italia es bellísima y que tiene ciudades y pueblos increíbles, pero si vas a Emilia-Romaña no hagas el típico combo de Boloña-Ravena-Rímini.

Dale una oportunidad a éstos pueblos, que son tan pequeños, fáciles de visitar y están tan cerca, que en un par de días podrás haberlos hecho todos!

 

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